FIG Bilbao 2020.

Participo en el festival del grabado y arte sobre papel FIG 2020.
Este año es online, podéis ver hasta hoy la muestra, os dejo en enlace a mi propuesta la podéis ver aquí.

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LIBRARTE; FERIA DEL LIBRO DE ARTISTA EN CASTILLA Y LEÓN.

Hoy empieza Librarte, feria del libro de artista en Castilla y León, participo con mis compis de la galería, sí estáis en Burgos no dejéis de pasar, la cultura es vida y es segura.

Datos útiles de la feria Librarte.

Dirección

Monasterio de San Juan, Plaza de san Juan s/n, 09004, Burgos

Horario Feria LIBRARTE


Viernes 23: De 13h. a 14h. y de 17h. a 21h.

Sábado 24: De 11h a 14h y de 17h a 21h.

Domingo 25: De 11h a 14h.

ACTIVIDADES

Sábado 24: Taller de autoedición de libro de Artista por Irene Cruz de 17 a 20:30h

Domingo 25: Taller de libro de artistas para niñ@s de 12 a 13:30h

Crear en tiempos de Coronavirus

Crear en tiempos de Coronavirus: en estos tiempos mal llamados distópicos, salvo por lo no deseado y por lo difícil del futuro que nos espera con este coronavirus y de sus posibles mutaciones o virus que vendrán, me planteo la función del creador. La importancia de la creación como formula de evasión, análisis y reflejo de la actualidad, más allá de la prensa, más allá de precio, más allá del pasado. Pero sobre todo de la importancia de la de creación por su aporte a la sociedad.

Tal vez la sociedad no era consciente de la relevancia, de la importancia que tenía la cultura en sus vidas, la música, el cine, la literatura, la pintura y cualquier otra fuente creativa está siendo consumida en grandes dosis como formula evasiva pero también como fórmula experiencial, cambiando seguramente como veamos la cultura, la creación en el futuro.

Si bien es cierto que el futuro está por definir siempre después de la pandemia no creo que se parezca demasiado al pasado cercano.

En esta reflexión por hacer y desde el momento del confinamiento, me he impuesto el ejercicio de crear una pieza diaria. Serán piezas que parten del proyecto DECAIN acrílico que posteriormente digitalizo, trato digitalmente y en algunos casos animo y musico.

Las estoy subiendo a Instagram pero os dejo una pequeña muestra.

 

Una anécdota y unas líneas sobre mi obra, por Andrés Isaac Santana.

Andrés Isaac Santana lo cuenta en su muro de Facebook.

Os dejo el texto y alguna imagen y un vídeo de la serie Politics Glitch.

En un gesto de declarada torpeza pregunté al artista David Heras Verde sí tenía web. Éste, por no insultarme que era lo suyo, respondió “Andrés, claro”. De seguido, señaló el link antes ignorado por mí. No obstante, y considerando que su respuesta tardó no más de 8 minutos, me aventuré a responder yo mismo a tan absurda pregunta. En efecto, no sólo “descubro” que tiene su página, sino, lo mejor todo, que es muy cómodo el tránsito por ella ¿Pero cuál fue mi sorpresa entonces? Sin duda, el hallazgo de una propuesta que, con independencia de sus alcances y de sus alardes (no goza de ellos, me refiero a estos últimos), resulta en extremo congruente, lo que por extensión le agasaja las virtudes de lo convincente. Hasta hoy había creído que David era solo un pintor abstracto cuyas superficies me seducían, unas más y otras menos. Pero no, no es de simple el tema. Reconozco que me equivoqué en esa apreciación toda vez que mi juicio estuvo sujeto solo, y únicamente, el régimen de la apariencia.
Y no quiero decir con ello que no sea un pintor; lo es, sin duda. Pero más que eso es un articulador de lenguaje y de artificios, una suerte de dandy de las zonas intersticiales en las que los lenguajes se cruzan para orquestar un coro polifónico donde abstracción, tecnología y política comulgan en el mismo espacio pre-figurador de sentidos. 

En muchas de sus series se advierte un elemento o señal que se activa en tanto que mecanismo conector entre todas: la conversión de la superficie en un sitio dialógico. De hecho, las nociones o derivas del palimpsesto se actualizan con “gracia” y “eficacia” en el corpus de toda la obra. Así, las piezas adquieren un estatus narrativo que subvierte el mero regodeo en lo formal para realizar lances al ámbito de lo lingüístico.

De todas ellas, una serie en particular me llama poderosamente la atención: Politics Glitch. Una especie de collage enfático con advertencias travestis en la formalización última de las imágenes. Cruces y montajes sucesivos que generan, de facto, una ambigüedad poco menos que seductora e interrogante.

Politics Glitch Europa nº2

Sobre esta, señala el propio David “Un glitch en el ámbito de la informática o los videojuegos es un error que, al no afectar negativamente al rendimiento, jugabilidad o estabilidad del programa o juego en cuestión, no puede considerarse un bug, sino más bien una “característica no prevista”. Actualmente los políticos están cometiendo errores (glitch) están más cerca del sector financiero que del pueblo, que de la sociedad a la que están dando la espalda en aras de la “economía” dejando de hacer política, que no hay que olvidar que entre otras definiciones es la búsqueda y el ordenamiento del bien común. A estos políticos y a estos glitch se les permite seguir gobernando, dirigiendo a la sociedad a la que han dado la espalda. Con el proyecto Politics Glitch pretendo hacer ver que estos políticos son un error o un conjunto de errores y sin embargo estamos tomando una actitud absolutamente pasiva. El proyecto está compuesto de vídeo, fotografía y sonido de políticos de todas las nacionalidades y países”.Leído esto último uno comienza a comprender que David, más allá de lo pictórico, define una gramática iconográfica que resulta, si se quiere, lo suficientemente sofisticada como para reclamar una mayor atención por parte de los críticos gustosos de desviar el foco de miras hacia esas zonas más confortables del devenir artístico de esta pequeña (y entrañable) aldea.

Hoy, qué duda cabe, he tenido un día de una intensidad y productividad innegables. Ello justifica que a estas horas quede de mí lo que en la isla solíamos llamar “el casco y la mala idea”. Me descubro agotado al tiempo que ansioso por saber que no sé nada, que todo y mucho se me escapa, se fuga, se exilia de mí y de mi umbral de lo humanamente abarcable y comprensible. Pero algo, entretanto, me consuela. Y es saber que, como gustaba subrayar Luis Cardoza y Aragón, “las predicciones de una época son las repugnancias de la siguiente”.

Andrés Isaac Santana (Matanzas, Cuba 1973, actualmente trabaja y reside en Madrid). Crítico, ensayista e investigador de arte visuales.

Habitar lo visceral

Desde los inicios de su trayectoria, podría afirmarse que David Heras Verde ha experimentado una profunda obsesión por el color, por sus problemáticas intrínsecas y su relación con el soporte que, sin embargo, ha logrado ir transformando en elocuentes imágenes y experiencias artísticas. En sus últimos trabajos, pertenecientes a la serie Determinismo, caos, azar e incertidumbre, DECAIN, el artista se aleja de su también vertiente tecnológica para reencontrarse con el viejo oficio: la pintura pura.
Con vagos ecos del expresionismo norteamericano y de la abstracción española más lírica, hay en estas piezas una aparente supremacía del color, tonalidades que han sido distribuidas por las telas bajo soluciones buscadas y por medio de múltiples técnicas, pero sin tener nunca el control absoluto, más bien provocando azarosos encuentros, caprichosas fusiones e irrepetibles convivencias. Decíamos que la composición está dominada solo en apariencia por los vívidos colores, pues otros de los componentes formales esenciales de estos trabajos se relacionan con las cualidades primarias de la materia, de las texturas y los volúmenes, aquí elevados a sutiles accidentes estéticos. En realidad, todos estos aspectos sirven para subrayar la idea central: la fuerza del gesto, el valor del temperamento. Son obras en las que a Heras le interesa más el proceso que el resultado final, cuando encuentra infinitas formas de habitar lo arbitrario, el desorden o el caos frente a lo establecido, la codificación meditada o la sobresaturación teórica.
De hecho, la selección de este dossier refleja de forma muy certera justamente los procesos creativos empleados por el artista y la propia evolución de la serie: desde las celebradas obras de gran formato, exhibidas en la mayoría de ocasiones sin bastidor, sirviéndose del propio efecto del peso y la caída de la tela como recurso expresivo; pasando por los más experimentales e iluminados homenajes a la luz artificial, al neón o al fluorescente, que tanto ha nutrido al arte conceptual y que Heras parece manejar aquí con cierto punto de ironía; incluyendo asimismo algunos de los últimos objetos intervenidos, pequeños elementos primarios como piedras recluidos en urnas; hasta las nuevas piezas de mediano o pequeño tamaño que, pese a su reducción, no sufren la pérdida de calidad o expresividad, sino que reafirman su enérgica expresión vital.

Quizá esta especie de vitalismo expansivo sea otro de los rasgos más definitorios de DECAIN, pues al sumergirnos en el recorrido por estos flujos de pintura líquida, riadas cambiantes y en movimiento, despliegues de emociones y pulsiones rítmicas, se configuran composiciones complejas que alcanzan una existencia propia. Nuevas metáforas de lo relativo, y nuevos modos del ser de David Heras.
La gestualidad de estas fuerzas recónditas se sirve de una paleta también en evolución, que exprime las posibilidades de las combinaciones, a veces fluidas, armónicas, más sutiles, otras más bien agresivas, interrumpidas por sugestivos contrastes. En todo caso, propuestas vitalistas lanzadas desde una reivindicación firme del presente que nos trasladan a experiencias plásticas muy intensas donde, como afirma el artista, surgen nuevas preguntas y también algunas respuestas en esta suerte de exaltación visceral de las complejas relaciones artísticas y vitales.
Además, desde hace cinco años hay una cita anual con el arte contemporáneo en la casa-taller de David Heras, quien desarrolla un proyecto con una pretendida toma de conciencia del estado de los artistas, el mercado y su relación con los públicos, pero sin por ello perder su carácter único y distendido. La Feria de Arte en Casa (FAC), que cuenta con la participación de cerca de un centenar de artistas, comisarios y especialistas del sector cultural, propone la configuración de un espacio de encuentro singular, en el que los artistas o agentes seleccionados e invitados a participar y exponer apenas están sujetos a limitaciones o imposiciones, y donde no se esconde ningún elemento de la cotidianidad, sino que se busca reforzar la idea de que el arte contemporáneo se articula igual de bien en una casa que en un museo, galería o feria.

Sara Zambrana